En Iunik Travel, nos apasiona descubrir de primera mano esos lugares que transforman un viaje convencional en una experiencia extraordinaria. El domingo pasado Victoria Niggli, visitó Fidenza Village —parte de The Bicester Collection— y hoy nos relata en primera persona cómo vivió esta jornada de lujo y sofisticación a pocos minutos de Milán.
«Mi experiencia comenzó el domingo pasado, cuando decidí dedicarle un día al diseño italiano en Fidenza Village. Ubicado a solo 45 minutos en auto de Milán (y una opción ideal también para quienes eligen alojarse en la encantadora Parma), este destino de compras me sorprendió por su equilibrio perfecto: es lo suficientemente amplio para albergar una curaduría impecable de marcas internacionales y las firmas italianas más deseadas, pero mantiene una atmósfera íntima que invita a disfrutar del paseo sin prisas.
Gracias a los beneficios exclusivos que tenemos para nuestros pasajeros en Iunik Travel, mi jornada inició en The Apartment, un espacio privado y sofisticado dentro del complejo. Al ingresar, la bienvenida fue cálida y refinada: una copa de champagne y una selección de quesos locales para empezar el día con el paladar en sintonía con la región de Emilia-Romaña.
Uno de los puntos más altos de mi visita fue el asesoramiento de estilo. Tuve el placer de conversar con Antonio y Filippo, expertos que brindan una guía impecable. No se limitan a indicar dónde están los locales; analizan tu estilo personal y te recomiendan marcas o prendas específicas que se adaptan a lo que buscás, descubriéndote tesoros de la moda italiana que quizás no tenías en el radar.
Para que la experiencia fuera realmente relajada, conté con el servicio de valet de bolsas. Es un cambio total: pude seguir recorriendo las boutiques con las manos libres y total comodidad, mientras el equipo del Village se encargaba de recolectar y cuidar mis compras.
Al finalizar el recorrido, me acerqué al área de Concierge para gestionar el Tax Free de manera ágil y sin complicaciones. Para cerrar la jornada antes del regreso a Milán, volví a la tranquilidad de The Apartment para disfrutar de una infusión, una última copa de champagne y esperar cómodamente a que me entregaran todas mis compras listas para el traslado privado de regreso al hotel.