LA PERLA DEL ADRIÁTICO
Dubrovnik es una de esas raras ciudades donde cada ángulo parece cinematográfico. La piedra de color miel resplandece bajo el sol, el Adriático brilla en tonos turquesa y las calles de mármol susurran historias de siglos pasados.
Es más que un destino de vacaciones: es un escenario donde la historia, la cultura y la vida mediterránea se despliegan con una elegancia que ha cautivado a viajeros durante generaciones.
Una ciudad envuelta en historia
Las murallas de la Ciudad Vieja, un circuito de fortificaciones de 2 kilómetros construido entre los siglos XII y XVII, son el rasgo distintivo de Dubrovnik. A un lado, los tejados de terracota caen en cascada hacia el Stradun, el pulido paseo principal; al otro, el Adriático centellea en infinitos matices de azul.
En su interior, la ciudad es un mosaico de épocas: monasterios románicos, palacios renacentistas, iglesias góticas y logias venecianas. El Palacio del Rector evoca la edad de oro de Dubrovnik como la República de Ragusa, mientras que el Monasterio Franciscano aún conserva su farmacia del siglo XIV, una de las más antiguas de Europa.

ALMA MEDITERRÁNEA
A pesar de su fama mundial, Dubrovnik mantiene su propio ritmo. Las mañanas comienzan con un café cargado en plazas bañadas por el sol; las tardes transcurren lentas, impregnadas del aroma a pescado a la parrilla tras las ventanas de persianas cerradas.
Aquí la cultura se vive, no se escenifica:
el Festival de Verano de Dubrovnik transforma los patios en teatros, los cantantes de klapa armonizan en las escalinatas de las iglesias y las procesiones en días festivos recorren las calles con una dignidad atemporal.

EL PATIO DE JUEGOS DEL ADRIÁTICO
Más allá de las murallas, la costa de Dubrovnik invita a la exploración. Los kayakistas se deslizan por grutas bajo las fortalezas, mientras que los ferrys transportan a los visitantes a las Islas Elaphiti, donde las playas bordeadas de pinos y los pueblos pesqueros parecen ajenos al paso del tiempo. Lokrum, la isla más cercana, es una frondosa reserva natural de pavos reales, jardines y rincones ocultos para nadar. Para una perspectiva más amplia, el teleférico al Monte Srđ revela la corona de terracota de la Ciudad Vieja sobre un mar de zafiro.

UNA CIUDAD SERENA Y SEGURA
Pocas ciudades europeas se sienten tan intrínsecamente seguras como Dubrovnik. Incluso de noche, las calles brillan suavemente bajo la luz de los faroles, las familias pasean y la música flota desde patios escondidos. Para viajeros solitarios, parejas o familias, existe una tranquilidad reconfortante que permite, simplemente, disfrutar del momento.
En Dubrovnik, el tiempo se ralentiza, la belleza se intensifica y la vida se siente, a la vez, sencilla y profunda. Esa es su magia perdurable, y la razón por la que sigue siendo una de las ciudades más cautivadoras del mundo.
DÓNDE ALOJARSE?

VILLA DUBROVNIK HOTEL
Forma parte de Leading Hotels of the World y reservando con Iunik obtendrán los beneficios Virtuoso.

- Upgrade de categoría a la llegada, sujeto a disponibilidad.
- Desayuno diario para dos huéspedes por habitación, servido en el restaurante.
- Almuerzo de cortesía de 3 pasos para dos huéspedes por habitación, una vez durante la estancia (sin incluir alcohol, impuestos ni propinas).
- Servicios de playa personalizados incluidos de Villa Dubrovnik: una bolsa de playa y dos sombreros de rafia por habitación.
- Early check In y late check out, sujeto a disponibilidad
- Wi-Fi gratuito

HOTEL BELLEVUE
Es parte de Small Luxury Hotels y reservando con Iunik obtendrán los siguientes beneficios:

- Un crédito por valor de $50-$100 (USD) por habitación, por estancia para ser gastado solo en extras como F&B & Spa, sólo en la propiedad y durante la estancia
- Desayuno continental diario para dos personas
- Upgrade de categoría de habitación sujeta a disponibilidad en el momento del registro de entrada
- Early check-in y late check out, sujeto a disponibilidad
- WIFI gratuito
Cómo llegar a Dubrovnik?
Si bien no hay vuelos directos desde Buenos Aires, las opciones recomendadas son Iberia o Air Europa con escala en Madrid, Lufthansa vía Frankfurt o Munich (ofrece conexiones muy fluidas hacia la costa dálmata)
DATO EXTRA:
La mejor época para visitar Dubrovnik es entre mayo y septiembre, cuando el clima es cálido y soleado, y la ciudad rebosa vida.
Sitios religiosos: Vestir con respeto; se recomienda a las mujeres llevar un pañuelo ligero para cubrir los hombros.
Playas: Llevar calzado acuático (aquashoes): la mayoría de las playas son de roca o guijarros.